Suben retrasos en tarjetas de crédito

En 2017 crecieron los retrasos en los pagos de tarjetas de crédito, según el reporte mensual de instituciones de banca múltiple de la CNBV.
Suben retrasos en  tarjetas de crédito

La Tasa de Deterioro Ajustada de los créditos personales subió de 12.63 a 14.50 por ciento de 2016 a 2017.


CDMX.- En 2017 crecieron los retrasos en los pagos de tarjetas de crédito, según el reporte mensual de instituciones de banca múltiple de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

La Tasa de Deterioro Ajustada (TDA), que es el indicador que mide la morosidad real de los tarjetahabientes de crédito, subió de 14.84 a 16.29 por ciento de 2016 a 2017.

Este índice muestra la cartera vencida y los créditos que la banca castiga para limpiar sus balances financieros, como proporción de la cartera de crédito total. Esos castigos se venden a empresas de cobranza, que generalmente recuperan una parte mínima de los financiamientos.

En créditos personales también se elevó el retraso, ya que la TDA subió de 12.63 a 14.50 por ciento en el periodo analizado, mientras que en préstamos de nómina subió de 11.87 a 12.05 por ciento.

En cambio, el retraso de pagos de créditos otorgados a empresas y viviendas bajó. De 2.43 a 1.95 por ciento en el caso de los negocios y de 4.42 a 3.71 por ciento en la cartera de financiamiento hipotecario.

El deterioro de las carteras de crédito no impidió la rentabilidad de los 48 bancos que operan en el sistema financiero, ya que su utilidad creció 28.4 por ciento en 2017 respecto a 2016, al aumentar de 107 mil 300 millones de pesos a 137 mil 700 millones de pesos.

Con ello, el Retorno sobre Activos (ROA) del sistema bancario se elevó de 1.32 a 1.59 por ciento de 2016 a 2017 y el Retorno sobre Capital (ROE) subió de 12.68 a 15.21 por ciento.

El resultado fue impulsado por mayor actividad crediticia, ya que la cartera total creció 9.4 por ciento anual, favorecida por el incremento de 9.9 por ciento de la cartera comercial, de 8.5 por ciento en al segmento al consumo -que se otorga mediante tarjetas de crédito, préstamos personales y de nómina- y de 8.4 por ciento en financiamiento hipotecario.

Respecto a la captación total de recursos, creció 9.3 por ciento anual. El 61.2 por ciento correspondió a depósitos de exigibilidad inmediata, los cuales tuvieron un crecimiento de 10.2 por ciento.