¿Y gobernar cuándo?



 

Todas las mañanas, de lunes a viernes, existen conferencias mañaneras, donde en el salón de la tesorería, el presidente de México, da a conocer , sus últimas ocurrencias, o sobre quién o qué personajes del pasado lanzará sus misiles mediáticos y políticos. 

Son más de 3 décadas de agravios y resentimientos políticos, acumulados con, el señor de las ligas, las apuestas en Las Vegas, de Gustavo Ponce, y la revelaciones de fuertes escándalos, sobre quien patrocina las marchas y plantones en la ciudad de México. 

El jefe Diego Fernández De Cevallos, Juan Collado y Carlos Salinas, los principales artífices de la guerra en contra de AMLO, que durante más de 20 años le impidieron la llegada al poder; pero como suele pasar en esta administración, los datos e informes los pasan mal, primero Emilio Lozoya, no fue partícipe de los video escándalos, Felipe Calderón, tampoco esta detrás de la protesta de la PFP, y mucho menos Vicente Fox, detrás de las protestas en contra del presidente. 

El actual presidente durante su carrera de izquierda, se hizo famoso por organizar marchas y plantones en casi todo el país, pero nunca, generó una idea de cómo hacer las cosas, para mejorar la calidad de vida de los mexicanos, de cómo generar más empleos, y como producir más, además de desarrollar un verdadero campo de investigación, su lucha se dio en las calles, y es ahí donde López Obrador, ganó las elecciones, porque lo que evitaron Salinas-Diego-Collado, durante 20 años, Peña Nieto, lo desestimó y dio el punto clave al ciudadano para el hartazgo y que AMLO, llegara con amplia mayoría a la presidencia de la república. 

Peña, ya se fue, Salinas se regresó a la Gran Bretaña y se refugió en Inglaterra, Lozoya ni sus luces, pero el mensaje que mandó la Fiscalía General de la República  con la detención de Juan Collado, fue un verdadero manotazo a la mesa, para demostrar a los que el presidente considera la mafia del poder, de quien manda en el país. Dejando atrás sus palabras, de que no es un hombre de venganzas, ahora está con la misma tónica, que sus antecesores y pero con un solo distintivo, el país no levanta y la desconfianza de la inversión está por los suelos. 

Difícil se torna seguir dando dinero gratis a los Ninis, seguir apalancando proyectos como el del Tren Maya, como invertir en una refinería, cuando esta se puede financiar en el sector privado y mover la economía regional, o cómo poner en marcha un aeropuerto inviable en Santa Lucia, que aun no termina ni de pagar los daños con la cancelación de Texcoco, y las demandas aún se dirimen en tribunales.

“Así eran antes, así era la corrupción antes, así era la mafia del poder, así y así” todos los días lo mismo, pero la renuncia de sus colaboradores deja algo muy claro, en un país, que no produce y no genera empleos, como demonios hacerle, para que salga el dinero y financiar los proyectos ofrecidos. La vida del país, está alcanzado por la realidad, una realidad que el presidente no entiende, porque él TIENE SUS PROPIOS DATOS, que siempre dicen lo contrario a la realidad, pero son su realidad personal, aunque claro está con esa realidad el país, seguirá cayendo de manera gradual. 

La realidad ha alcanzado al Presidente, pero él aún vive en su realidad opositora, de marchas y plantones, aún no se dedica a ser presidente, para lo que fue electo, y el tiempo no perdona, la realidad más pronto que tarde, lo alcanzó.  

chanorangel@live.com.mx