Roma



 

La película con el título de este espacio, según ha trascendido, es poseedora de muchos galardones y sigue siendo nominada a otros más, lo que hace que el nombre de México, en este contexto, suene y suene más que el de otros países.

La cinta del defeño Alfonso Cuarón, ya ganó El León de Oro de Venecia; acaba de ganar dos Globos de Oro, a la mejor película y al mejor director; en los Premios de Cine de la Academia Británica (BAFTA, por sus siglas en inglés) está nominada para 7 categorías: el del director, fotografía, Mejor película Extranjera, guion original, montaje y diseño de producción.

Los que saben del cine, afirman que Roma es una película mexicana clasificada como dramática que dirigió, escribió, cofotográfo y coproductor, Alfonso Cuarón. Yalitza Aparicio protagoniza a la que fue sirvienta del escritor, Liboria –Libo- Rodríguez.

La cinta está ambientada en los setentas y aunque es una ficción,  parte de los recuerdos de la infancia de Alfonso Cuarón, vividos en la colonia Roma de la Ciudad de México, donde retrata la vida de una familia de clase media. Sin embargo hay dos ayudantes domésticas: Cleo y Libo, ésta última fue su ‘nana’.

Sin dudar ni un instante, cuando vi anunciado el estreno de la película, sin dudarlo un momento decidí que la vería, por las añoranzas de mi tierra natal y el contexto que suponía se manejaría en la cinta.

La primera sorpresa que me llevé con Roma es que un día de diciembre pasado, la vi anunciada como estreno en el popular Netflix y claro que me sorprendí, puesto que por la promoción que se hizo, supuse que se buscaba un éxito de taquilla.

Desde luego que vi Roma y he preferido callar las expectativas que tenía y los criterios a los que he llegado y una conclusión es que me declaro neófito en este tema del Séptimo Arte.

Si empiezo con el guion, me parece una historia como cualquier otra, donde la sirvienta sale embarazada por un vivales que finalmente la desprecia y que circunstancialmente le descubre como golpeador del gobierno.

Hago la referencia de esta película mexicana tan actual y con los galardones –que no me explico los criterios aplicados- y apenas anoto en los primeros párrafos, como mi nefasta costumbre de no entender lo que muchos dicen es obvio, cuando se toca el tema del desabasto de combustible en algunos estados y ciudades del país.

Por más videos, memes, caricaturas, declaraciones y todo tipo de comunicación masiva explique la política del tabasqueño venido a presidente, Don Manuel López, no logro entender la lógica de esta medica antihuachicolera.

Existe manipuleo en la opinión pública, por ejemplo, cuando empresas que poseen un capital financiero obtenido de la política mexicana, como la Editorial Reforma, el Periódico El Financiero, la Compañía de María de las Heras y Mitofski, están publicando que la medida del presidente de la república, Manuel López Obrador, es aceptada por un amplio margen de mexicanos.

Es real que ya se han llegado a las manos entre los que quieren cargar sus autos con gasolina, se escuchan ofensas, se sabe de sobreprecios hasta en la canasta básica, de la suspensión de transporte público.

Un agente de ventas, reportó el noticiero Milenio Televisión, está varado en la ciudad de León, Gto., porque su auto no tiene gasolina; la Jefa de Gobierno del DF sugirió cargar gasolina, según la calcomanía del Hoy No Circula o la terminación numérica de la placa.

El gobernador de Guanajuato, se pasó todo el lunes 14, entrevistándose con empresarios de Texas para negociar la venta de gasolina a esta entidad y declara a la TV nacional que ya lo logró.

¿Cuál es el papel del gobierno Federal?

Jalisco es otra entidad que está muy molesta con la medida antihuachicolera y también anunció medidas ¿atilopezobradoristas?

Entre esta política y la Roma de Alfonso Cuarón, me han dejado anonadado.