Municipios mirones de la inseguridad.



 

Para esos asuntos de la seguridad pública de la que tanto se habla desde el gobierno de la República y cuyos resultados no se ven por ninguna parte, también en el Diario Oficial de la Federación de hace unos días, se dio a conocer el Acuerdo del Consejo Nacional de Seguridad Pública para llevar a cabo la revisión del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las alcaldías de la Ciudad de México, con la idea de que se incremente en un 50 por ciento.

Obvio, tiene que justificarse al máximo, porque será a través de ese aumento como se puedan destinar recursos para las policías municipales, por tanto, el Secretariado Ejecutivo del SNSP, tiene que coordinar las acciones para generar las reformas administrativas y legales necesarias para lograr el aumento de ese porcentaje.

Es un hecho que los municipios no pueden hacer nada por la seguridad pública. Son espectadores simples y siempre que se trata el tema, los primeros en sacarle la vuelta son los propios alcaldes y los segundos los secretarios de los Ayuntamientos, porque éstos últimos se supone que saben todo respecto a los acontecimientos de la inseguridad y tienen el termómetro de las cosas que pasan en las demarcaciones.

Además, queda claro que, del presupuesto de egresos que autoriza para los municipios el Congreso del Estado, el asunto de seguridad ni siquiera va en la propuesta, ya que, ni al destinar todo podrían resolver las broncas que tienen. 

Allí está el caso de Reynosa, donde los eventos negativos que ponen en riesgo la integridad de las personas están al orden del día y no hay nadie que los pare.

En alguna ocasión el secretario del Ayuntamiento de Victoria, José Luis Liceaga de León, trató de abordar el tema de la seguridad pública y se dio cuenta que lo suyo eso no es, por ello, ahora evita en lo posible hablar de ello y, con razón, porque cada compromiso que haga en este sentido significa dinero, mismo que no tienen y que no tendrán, puesto que, viven en espera de que el Consejo Nacional de Seguridad Pública duplique las portaciones del Fondo nacional que manejan.

Duplicar es pensar en la otra mitad de aumento, ya que el presidente de la República instruyó a la secretaria de Seguridad que maneja Alfonso Durazo Montaño, para ese 50 por ciento, de donde se desprende que la seguridad pública es un barril sin fondo, al que van a dar todos los recursos que se quitan a otras áreas de la administración federal.

Baste saber qué hace 10 años, el porcentaje del producto interno bruto que se destinaba a salud era de alrededor del cinco por ciento, el de seguridad del uno por ciento y el de educación casi llegaba al 10 por ciento. Ahora el porcentaje del PIB para seguridad está por encima de los 20 puntos y los de los otros dos sectores se ha movido, si mucho un punto hacia arriba.

Otro Acuerdo firmado por Franco Gerardo Marcello Fabbri Vázquez, Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, tiene que ver con la Actualización del Informe Policial Homologado, IPH, cuyo objeto es eficientar las puestas a disposición, garantizar el debido proceso, y fomentar el uso de la información para acciones de inteligencia.

Para ello, se actualizarán los lineamientos, instrumentos y protocolos vinculados al IPH, mismos que entrarán en vigor en 60 días hábiles a partir de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, de conformidad con el plan y el programa que, para tal efecto, establezca el Centro Nacional de Información, CNI, del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Otro más, el Acuerdo 06/XLIV/19, habla del Artículo Séptimo Transitorio del Decreto de la Guardia Nacional, ya que, el Consejo Nacional de Seguridad Pública pide al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública a coadyuvar con las entidades federativas en la integración de sus diagnósticos y programas para el fortalecimiento del estado de fuerza y capacidades institucionales de los cuerpos policiales estatales y municipales, que deben de presentar los Ejecutivos de las entidades federativas ante el referido Consejo Nacional de Seguridad.

Da la impresión d que hay muchas cosas que hacer en seguridad pública, pero, en papel, porque en el terreno de las realidades, sigue sin verse nada. Incluso, predomina la idea de que hay avances porque es la perspectiva del presidente Don Andrés López Obrador y sus colaboradores, sin embargo, las encuestas sobre percepción de la seguridad andan por la calle de la amargura y prueba de ello es la más reciente del INEGI, en la que, los que participaron dijeron en casi el 80 por ciento que se sienten inseguros en su colonia y que temen ir a los cajeros, por miedo a que los despojen de lo poco que tienen o bien, los golpeen o los secuestren.

 

Los otros.

Ahora sí, a partir de este fin de semana, las vacaciones de verano entran en todo su apogeo, sin embargo, el asunto, no es ni a donde ir ni en qué momento ir, más bien es con que ir, aunque, siempre existe la manera de disfrutar de unos días de asueto con la familia, durante esta época del año.

En Madero, el alcalde Adrián Oseguera Kernión, cree que la Playa Miramar, que se han esmerado en acondicionarla lo mejor posible, será el destino de miles de paseantes de llegarán de las entidades cercanas a Tamaulipas, en especial de Nuevo León, cosa que molesta muchos a empresarios y poseedores de dinero de Monterrey y su área metropolitana, dado que, nunca encuentra explicación del porque su gente viene a erogar recursos a la entidad que tanto critican porque tiene mejores sitios que ellos para el esparcimiento y desde luego mejor infraestructura.

En tanto, el secretario de Turismo de la entidad, Fernando Olivera Rocha, hizo cálculos fenomenales, espera que dos millones 350 mil personas visiten los destinos vacacionales tamaulipecos, en el entendido de que, su apuesta, además de las playas, es por los pueblos mágicos, la biósfera del Cielo y el turismo religioso, entre el cual se debió de contar la asistencia a las festividad de la Virgen del Carmen, allá en la zona sur de la entidad, cuyo principal atractivo es el desfile de embarcaciones, como procesión en homenaje a la patrona de los pescadores.

Además, el hombre habla de que la ocupación hotelera promedio no ha sido mala, ya que, según sus datos, es del 58 por ciento, dos puntos por arriba del promedio nacional que es del 56 por ciento.

Si es de los que todavía no sabe a dónde ir en las próximas dos semanas, apúrele pensar, porque el tiempo se va de volada y si no lo aprovecha, tendrá que estar de nuevo en su trabajo sin haber salido, cosa que todo mundo le criticará, dado que, las vacaciones que siguen están a cinco meses de distancias, las de diciembre.