Migrantes



 

Este fin de semana dio inicio la operación de redadas contra inmigrantes que se encuentran de manera ilegal en Los Estados Unidos, de acuerdo a la orden girada por el presidente Donald Trump. 

Son 10 las ciudades que tienen prioridad de acción por los Agentes de Aduanas y Protección fronteriza, iniciando la persecución en Nueva York el sábado por la noche, continuando en Atlanta, Baltimore, Chicago, Denver, Houston, Los Ángeles, Miami, Nuevo Orleans y San Francisco.

La preocupación aumentó por las afirmaciones de los medios de comunicación que advierten que los agentes migratorios están preparados para detener no solo a los que cuentan con órdenes de expulsión, sino también a cualquier otro indocumentado que puedan encontrar en la redada.

Esto incluye a migrantes que han estado en los Estados Unidos por años, con casa, trabajo e hijos que nacieron allá.

Trump aseguro que van a sacar a la gente y los enviaran a sus países, enfocándose principalmente en los delincuentes.

Lamentablemente toda esta cacería que se lleva a cabo en los Estados Unidos tiene daños colaterales en nuestro país, por el simple hecho de compartir la frontera. 

Según estimaciones del Mexa Institute, más de la tercera parte de los 11.3 millones de indocumentados que radican en la unión americana son mexicanos y será́ el grupo poblacional más afectado, pese a que trabajan, pagan impuestos y contribuyen a la economía estadounidense y mexicana.

Andrés Manuel López Obrador, dijo que “tiene mecanismos de protección para los paisanos y migrantes” y no solo eso, en el Estado de Oaxaca a través de un albergue, los migrantes centroamericanos también recibirán una capacitación de 90 días para realizar alguna actividad económica recibiendo “una beca” de $5,500 mensuales que serán otorgados por la Secretaria de Bienestar Social… ¿Será que en Oaxaca todos tienen empleo y prestaciones de primera?

El gobernador Francisco García Cabeza de Vaca por el contrario, reiteró que su gobierno no asumirá el compromiso de instalar o gestionar centros o estaciones de detención para migrantes, toda vez que dicha disposición,  fue tomada de manera unilateral por el Gobierno Federal.

Al no tomar en cuenta a los gobiernos locales en los estados fronterizos, no se puede ceder la propiedad estatal y municipal a esos propósitos. Tampoco se puede disponer de presupuesto local para construir o hacer funcionar albergues para migrantes.

Los gobernadores de Coahuila, Nuevo león y Tamaulipas acordaron de madera unánime cerrar las puertas a los migrantes; y aunque los humanistas los critiquen severamente, ellos tienen razón.

En síntesis no hay dinero suficiente para poder dar atención a las necesidades de los mismos, y en eso estoy totalmente de acuerdo.

Si no hay medicamento suficiente para los derechohabientes del Hospital General ni centros de Salud, imagínese usted si nos llegaran cientos de migrantes a la Ciudad. No tenemos la capacidad económica ni de infraestructura para recibirlos.