México ganador, AMLO perdedor



 

Parecía que la fecha nunca llegaría pero estamos al filo de la toma de decisión colectiva más importante de los últimos años.

Parece una cuestión menor, de poca importancia posiblemente para muchos, sin embargo cuando yo vuelva a escribir esta columna ya se sabrá quién ganó la carrera presidencial y qué estilo de gobernante tendremos así como la visión con la que viviremos los próximo seis años o quién sabe cuántos más.

Los mexicanos en la soledad de la casilla deberemos con madurez y en conocimiento del alcance de nuestro voto sufragar a favor de un candidato y partido político.

Sin duda México está polarizado en dos fracciones, quienes creen en López Obrador y en quienes no creen en él y su estilo populista.

En lo que sí coincidimos la inmensa mayoría, por lo menos quienes trabajamos arduamente todos los días, los que sufrimos las malas decisiones del gobierno y quienes creemos en un futuro mejor, es que este país exige un cambio, demanda un Presidente que logre romper con la imparable corrupción e impunidad, exige un estadista que anteponga el bien común antes que sus propios intereses o los de su grupo político, se requiere que se gobierne rompiendo las cadenas que atan y condenan a la pobreza a más de 65 millones de connacionales.

A excepción de quienes se han beneficiado y enriquecido del poder, sobre todo de la elite política que sin miramientos se despacha con la cuchara grande, a los mexicanos nos duele la desigualdad a consecuencia de años de gobiernos incapaces de impedir el saqueo de las arcas públicas, sin duda nos une el deseo de un cambio.

 Todos quisiéramos vivir en el México que anhelamos y que sabemos que sí podemos construir, ya que bien sabemos que tenemos con qué.

Sin embargo a unos días de la elección estamos en la encrucijada sin retorno en la que si nos equivocamos puede llevarnos a estadios aun de mayor pobreza, ya que sin duda sí se puede estar peor y si no vean a los venezolanos.

Bien sabemos que votar por el PRI o el PAN sería más de lo mismo, por mucho que prometen sus candidatos bien sabemos que una vez sentados en el poder poco harán por combatir la pobreza, la corrupción o la inseguridad.

Para muchos un cambio sería votar por López Obrador, pensando que no se puede estar peor, sin embargo yo veo en ello una gran apuesta con más posibilidades de fracaso que de éxito, yo veo en el tabasqueño los mismos defectos y ambiciones del PRI de hace 50 años.

La decisión será trascendental así que no nos podemos quedar en nuestras casas esperando que otros tomen la desicion por nosotros, debemos ejercer nuestro derecho ya que lejos está de estar definida esta elección.

Yo apuesto a que los mexicanos no estamos ciegos o sordos y que las similitudes de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador son tantas y tan nítidas que no nos podemos equivocar como se equivocaron los americanos.

El populismo desde cualquier ángulo que se le quiera dar es malo y va en contra del desarrollo, el falso nacionalismo aísla países como está sucediendo en USA y que todos los mexicanos desde fuera podemos verlo claramente, así que debemos impedir que el populismo se instale en México.

Desafortunadamente en este momento todo gira en torno al futbol y a la Selección Nacional, sin embargo han pasado desapercibidos los cierres de campaña desangelados de Andrés Manuel López Obrador en muchas ciudades.

La sorpresiva victoria de México sobre Alemania opacó toda otra información y con el triunfo en contra de Corea del Sur esta semana estaremos en espera del último partido clasificatorio y ello será lo que domine en toda tertulia, carne asada o reunión familiar, prácticamente pareciera que las campañas políticas acabaron el 14 de este mes al iniciar el mundial de futbol.

Para rematar, ¿AMLO estará preparado para la derrota, sus seguidores podrían aceptar perder esta contienda?, las últimas elecciones en México y en el mundo las encuestadoras han demostrado que no tienen los algoritmos para predecir el resultado, en la elección de hace seis años algunas empresas incluso se disculparon. 

Por ello mi apuesta es que México ganará y López Obrador perderá si la oposición se suma con Ricardo Anaya.

pensadorobles@yahoo.com.mx