Mal Fin



No, no crea que le hablamos del sexenio que está por fenecer, de la administración de Enrique Peña Nieto que tendrá mal fin, no solo por todas sus declaraciones desafortunadas, que aumentó el número de estados a la república mexicana, señalamientos de corrupción, que no cumplió sus promesas de campaña, sino que ahora tiene que aclarar acusación de sobornos y sus relaciones con los entes del mal.

 De Peña Nieto y su mal fin ya le platicaremos en otra ocasión, en un mes, no, menos, como en tres, porque seguramente para entonces ya hasta lo vamos a extrañar.

 Hoy el tema es otro, y es que ayer apenas el reloj marcó las cero horas, a lo largo y ancho del territorio mexicano dio inicio el llamado Buen Fin, los comerciantes anunciaron descuentos de un10 hasta un 50 por ciento, ojalá que cumplan, que lo que oferten sea de  buena  calidad, no saldos, que no le quieran vender a  la gente gato por liebre.

 Porque la verdad desde que inició el Buen Fin hay de todo, desde los bandidos que aprovechan para rematar su mercancía vieja hasta los que aumentan el precio a sus artículos para luego bajarlos sin que realmente se refleje ahorro en el bolsillo del mexicano.

Por supuesto que también están los comerciantes responsables, los que apoyan la economía del pueblo y bajan sus productos, vaya, hasta obsequios por compras ofrecen, de esos son los que se requieren para que el programa del Buen Fin poco a poco se vaya posicionando, para que la gente lo espere tal y como sucede con el viernes negro en el vecino país del norte.

 Aunque bueno, en estos tiempos con el dólar tan elevado, quizá la gente que esperaba el viernes negro no lo esperará más y el comercio de la frontera de nuestro país tenga repunte en sus ventas.

 El Buen Fin es un convenio establecido entre el gobierno federal y la iniciativa privada mediante el cual se aseguran en todo el país importantes descuentos y promociones en productos y servicios, lo ideal es que se posicione para que coadyuve en la economía de todos los mexicanos.

 Si los comerciantes cumplen con lo establecido, las autoridades se  aplican en defender los derechos de  los consumidores de ofertas engañosas y la ciudadanía compra en México es ir al ganar ganar.

 ¿Por qué? Pues porque se ofertan productos mexicanos, se  reactiva el comercio local y se apoya a la economía familiar, así todos contentos y felices, más el gobierno, porque con una ciudadanía contenta se  baja la presión del  sistema.

 Dicen que andar de  compras da felicidad, seguro eso último ya lo tienen bien  analizado el Gobierno Federal, motivo por el cual en varias dependencias federales siguen adelantando los aguinaldos.

 La idea es que los empleados federales traigan dinero y aprovechen las ofertas, que la gente ande feliz gastándose  su dinerito, total ya si allá por  diciembre no alcanza ni para la cena navideña ya es  otro cantar, por lo pronto los empleados federales  tienen dinero para comprar en el Buen Fin.

 En fin, la situación es que ayer inició en todo México el Buen Fin, la mercadotecnia está a su máxima expresión, se anuncia todo tipo de ofertas que emocionan pero se debe ser cauteloso no dejarse llevar por publicidad engañosa para que los ahorritos o el aguinaldo no tengan, como el sexenio de Enrique Peña Nieto, un mal fin.