Fintas políticas
Por: Benito García Islas | 2017-11-15 04:44:08

En los albores  del arranque del proceso de precandidatos del INE, anunciado para el próximo 14 diciembre, los partidos con registro hacen toda clase de fintas (simulaciones), para confundir al enemigo. 

El basamento en líneas arriba, es porque empiezan a manifestarse mediáticamente para que los tomen en cuenta, sin rubor dejan correr la versión de que ellos serán candidatos por otros partidos, renunciando  a los que antes militaron. 

Pero no sólo eso, los partidos ponen oídos sordos, sin aceptar o descalificar quienes se automencionan como candidatos, sabiendo que los precandidatos, y esto debemos entenderlo nosotros, simples mortales, que tienen hasta marzo del 2018, para oficializar su participación en los comicios  “por otro personaje mejor”, sobre todo a la presidencia de la República.

Digo esto, porque ya se mencionan por Morena, dos nombres de cuna priista, que ya se ven en las boletas electorales, me refiero a Américo Villarreal Anaya que buscaría la alcaldía de Ciudad Victoria. 

Así como por Ciudad Madero suena muy fuerte el que contendería por Morena, Erasmo González Robledo, hijo de exalcalde priista, aunque con oponentes muy fuertes, no quita el dedo del renglón para conseguir el objetivo …

Por cierto, aparece en la escena política maderense, un singular aspirante, el exalcalde Alfredo Pliego Aldana, aunque algo desprestigiado, pero todos esperan que el próximo 20 de noviembre haya humo blanco, según anda de ánimos el Peje. 

Por cierto a éstos aspirantes morenistas, ya se les queman las habas, porque todos están sintiendo una fuerte presión por la espera y el tal Peje que no da muestras de inclinarse por alguno de los aspirantes.

Me informan de la urbe petrolera,  que sigue la lucha sorda en Morena,  por la candidatura a la alcaldía, por encima del PAN y el PRI, porque está también Adrián Oseguera, haciendo dupla con Adrián Cruz.

Vaya que la está armando en Tamaulipas el dueño de Morena, AMLO, sobre todo en el sur de la entidad, porque también en Tampico y Altamira, no la traen todas consigo, ni el partido en el poder, el PAN y menos el PRI, porque el PRD no levanta. 

 

ESTRATEGIAS ALEJADAS DE LA VERDAD

Y, hablando de política en Tamaulipas y en el país, tendremos que aceptar el concepto de corrupción que permea en el ámbito político, en el que ningún partido la juega derecho, es como “escupir para arriba”.

Ninguno toma en cuenta al pueblo. Tanto así que el mismo árbitro de la contienda electoral, Lorenzo Córdova ha reiterado a propios y extraños, en foros internacionales. 

El consejero presidente del INE, aseguró que “la corrupción de los partidos políticos y la simulación democrática son los dos grandes retos de cara a la elección presidencial de 2018”.

Haciendo un llamado a los distintos actores que participan en el proceso electoral, asumir su responsabilidad en lugar de señalar la deshonestidad a los otros líderes partidistas y a las instituciones establecidas. .

Por ello, conociendo (porque no conozco un político que demuestre los valores fundamentales de la credibilidad), es ocioso pensar que estén pensando en la dignidad y bienestar ciudadano, sensibilidad de quienes compiten en política ni ellos mismos se la creen.  

Quienes pensamos que se puede lavar la cara sucia de políticos y partidos, es aberrante, se corre el riesgo de caer en una utopía, y pecar de inocente, pero hay que decirle.que están actuando en contra de la buena fe de quienes votan. Quienes piensan de que el conseguir un puesto de elección es la panacea a sus problemas económicos, están equivocados, asegurando “que ya la hicieron, fallan en sus percepciones, porque no es garantía de tranquilidad. 

Los ataques sistemáticos a las autoridades cuando se está fuera del presupuesto,  dañan en forma criminal el prestigio de los mexicanos y  de quienes logran llegar al poder, que para ellos no se les debe dar el beneficio de la duda, por su falsedad en el ejercicio del poder, pero yo digo, que se condenan tanto los que ganan como los que pierden.  

En fin, la triste realidad es que nuestros partidos políticos no están comprometidos con la democracia ni con el respeto a la legalidad. Hay que tener claridad sobre lo que le toca a las autoridades electorales y lo que toca a los partidos. 

Esperemos en las elecciones del próximo 1 de julio, prive la civilidad entre los actores contendientes, y que acepten los resultados, sin protestar, como tiene por costumbre el dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador.