Crisis y Buen Fin



El difícil momento que vive la capital tamaulipeca por el estiaje financiero,  impactará en que las expectativas del comercio organizado sobre ventas del Buen Fin se reduzcan.

En el primer día de vendimia de éste programa, los centros comerciales de la ciudad y  la zona comercial del centro de la ciudad, no estuvieron muy concurridos.

Muchos de los presentes, realizaron primero recorridos de observación y comparación de precios con los que prevalecían hasta el pasado jueves.

Y es que la escasez de circulante en la ciudad,  obliga a pensar cada movimiento en el gasto familiar.

Lo que empujó la dinámica escasa del día de ayer fueron las compras con tarjetas de crédito y estuvieron orientadas a los artículos electrónicos que realmente tuvieron descuentos atractivos.

Seguramente éste sábado y domingo habrá mayor movimiento por las zonas comerciales, ya que son los días de asueto completo para las burocracias, además de que el lunes será inhábil.

A los trabajadores de la burocracia federal sí se les dio un anticipo del aguinaldo para que aprovechen las ofertas de ésta temporada previa a la navidad.

Había amplias posibilidades de que a los trabajadores del Gobierno del Estado, también se les diera ese adelanto.

Pocas esperanzas tenían los empleados de los gobiernos municipales, pues éstos acaban de iniciar y la prioridad para las verdes administraciones municipales era el pago de la quincena ordinaria y que no se interrumpieran los servicios públicos.  

Otro de los problemas que auguraban bajas ventas en ésta ciudad, era que a quienes les adelantaron una parte del aguinaldo, esos emolumentos ya estaban comprometidos.

Algo parecido ocurrió en días pasados en la Feria Tamaulipas 2018, donde la asistencia fue menor que en otros años.

Los comerciantes que acudieron de otras regiones del país, externaron que sus ventas fueron bajas en relación a otros eventos.

Veremos qué resultados arrojan al cierre de éste fin de semana largo, cuando los comerciantes hagan sus arqueos.

Sin embargo, la falta de circulante en la ciudad anticipa que serán más pobres que los del año pasado.

También provoca algo de incertidumbre el arranque del nuevo gobierno federal a partir del primero de diciembre, por lo que algunos prefieren no hacer ningún movimiento en la atención de necesidades no básicas.

 Si en ésta alternancia se repiten inexperiencias de funcionarios federales para el arranque de la administración federal,  los recursos públicos de los programas federales también tardarán para el estado, los municipios y aquellos que van directos a los  ciudadanos en programas sociales.

El panorama no es pues halagador, de ahí que los ciudadanos en general, estén más a la expectativa y cuidando los ingresos.