¿Con esa discapacidad…?



Qué lamentable es que en áreas de suma importancia, como lo es la educación y la cultura, puedan despachar personas sin capacidad ni sensibilidad.

Ayer veíamos un video donde dan a conocer que la secretaria de Educación y Cultura del Estado de Quintana Roo, una mujer de nombre Marisol Alamilla Betancourt, dice que los niños con discapacidad no deberían de existir, hágame el favor.

Más discapacidad debe tener la secretaria de Educación de Quintana Roo que cualquier personita que reciba educación especial.

Lo peor es que Marisol lo dijo en un evento con jóvenes maestros de educación especial, en fragmentos del discurso de la secretaria se puede escuchar cuando dice que lo que menos quieren en el estado es tener niños con discapacidad, por lo que pronto tendrán menos maestros con esa especialidad.

“Porque lo que más queremos es que no existan, porque lo que queremos son niños bien”, dijo la secretaria de Educación y Cultura, no cabe duda que el grado de estupidez de la mujer es grande.

Que alguien le diga a esa mujer que las personitas que tienen una discapacidad no son culpables de nada y requieren ser tratados con respeto, con sensibilidad y mucho cariño, no que una funcionaria discapacitada se exprese de esa manera.

Los padres de niños con una discapacidad son unos verdaderos héroes que entregan, alma, corazón y vida para ver bien a sus hijos y no es justo que una idiota, porque no existe otra palabra con cuál definirla, hable con tanta ligereza del tema.

Dirán muchos que quizá no fue lo que la funcionaria quiso decir, y quizá tengan razón, fue una declaración desafortunada, pero igual para eso deben de prepararse bien, coordinar su cerebro con la lengua para que no digan tantas tonterías.

Se tienen que tener en las áreas tan importantes, como lo es la educación y la cultura, a personas preparadas, con sensibilidad, que sepan qué palabras utilizar ante temas tan delicados  para no lastimar a nadie, porque en este México lindo y querido todos merecen respeto.

Igual quizá la mujer jamás ha escuchado hablar de inclusión, de que muchas personas que parecen sanas, como ella, tienen discapacidades más grandes que cualquier personita que tenga que recibir atención especial.

La verdad indignó la manera tan fría de expresarse de la secretaria de Educación y Cultura de Quintana Roo porque no es solo lo que ella piensa y dice, sino el dolor que puede causar a familias completas al prácticamente discriminar a los niños que tienen que recibir educación especial, pero bueno, de que las hay, las hay.