China de nuevo



 

Mientras en América Latina nos esforzamos en acabar con nuestro crecimiento económico y político, del otro lado del mundo las cosas son diferentes.

Con el milagro económico por bandera y convertida en la segunda potencia económica mundial, China celebró el pasado mes de octubre el septuagésimo aniversario de su fundación. La próxima meta parece obvia: ¿conseguirá ser la primera potencia en su cumpleaños numero cien?

Dicen,  los que dicen que saben que “hay un cien por ciento de probabilidades" de lograrlo.

China tiene una economía altamente diversificada, dominada por la  agricultura, y la manufacturera; China es el país más poblado del mundo y uno de los mayores productores y consumidores de productos agrícolas.

Se estima que el sector agrícola emplea el 16,4% de la población activa y representa alrededor del 8% del PIB, aunque solo el 15% del suelo chino (alrededor de 1,2 M km²) es arable. China es el principal productor mundial de cereales, arroz, algodón, papas y té. En cuanto al ganado, también domina la cría de ganado ovino y porcino y la producción pesquera mundial. 

Una serie de planes se han dirigido a transformar, modernizar y diversificar la agricultura para aumentar la productividad. Además, el país es rico en recursos naturales y tiene importantes reservas de carbón (la fuente de energía primaria del país), que representan dos tercios del consumo total de energía primaria. China es el líder mundial en la producción de ciertos minerales (estaño, hierro, oro, fosfatos, zinc y titanio) y tiene importantes reservas de gasolina y gas natural, lo que convierte al país en el quinto mayor productor de petróleo del mundo, con 3,8 millones de barriles por año.

 

China se ha convertido en uno de los destinos preferidos para la externalización de unidades de fabricación globales gracias a su mercado laboral barato, a pesar del aumento de los costos laborales en los últimos años. 

El desarrollo económico de China ha coincidido principalmente con el desarrollo de un sector manufacturero competitivo y orientado hacia el exterior. Más de la mitad de las exportaciones chinas son realizadas por empresas con capital extranjero. 

Sin embargo, el gobierno chino se ha estado enfocando más en los sectores de servicios últimamente, particularmente en subsectores como finanzas, logística, educación, salud y también apunta a ubicarse entre los principales exportadores de transporte, turismo y construcción

Ganarle a los Estados Unidos no será un camino fácil: en las próximas tres décadas, China deberá enfrentarse a retos como controlar el efecto de la guerra comercial con EEUU, continuar con las reformas para convertirse en un país rico y acomodar los intercambios económicos con el exterior a través de otras ciudades ante la incertidumbre por lo que pueda pasar en Hong Kong, convertido en centro financiero internacional.

Ante este panorama, el futuro de América Latina comparado con China cada vez se ve más ensombrecido, este fin de semana inició en Tailandia, la cumbre ASEAN —Asociación de Naciones del Sudeste Asiático,   en donde los principales países asiáticos  incluyendo China y Japón tendrán mejor organización, y definirán el apoyo en temas de interés mutuo;  entre ellos ponerle un alto a Donald Trump y sus políticas comerciales.

Uno de los principales puntos de la cumbre anual debe ser la tercera ronda de negociaciones de un tratado de libre comercio Asia-Pacífico, promovido por Beijing. 

Y México acaso se encuentra preparado para la estocada final de los asiáticos, principalmente de los chinos yo creo que no… Estamos perdiendo demasiado tiempo en contradicciones, falta de decisiones, ingobernabilidad y mala memoria; errores que otros están aprovechando para crecer y llevarnos la delantera.