Candidatos pesados



 

La elección que vivirá Tamaulipas el 2 de junio del 2019 para renovar el Congreso Local, será muy especial.

Por lo general los diputados locales se elegían a la par con los presidentes municipales cada tres años y en una de éstas coincidían con la contienda de gobernador.

Los ciudadanos votaban por gobernador o alcaldes y en forma automática lo hacían por los Diputados.

Nunca ha sido atractivo elegirlos, porque se trata de un cargo de elección popular cuyas funciones poco tienen que ver la respuesta directa a necesidades de la población.

Sus funciones son  la actualización de las leyes, la definición y fiscalización de presupuestos, además de la gestoría, pero pocos hacen ésta última con amplitud.

Son figuras que se perciben lejanas a la comunidad, sus funciones se realizan en la capital del estado, no en el territorio.

El partido político que ostenta el Poder Ejecutivo en Tamaulipas, siempre ha tenido el control de la Cámara Legislativa, de tal manera que está subordinado. Así ocurría con el PRI y pasa lo mismo con el PAN.

En pocas Legislaturas Locales se han registrado buenos debates o confrontaciones ideológicas entre los partidos que tienen las dos principales fracciones.

Ante esa realidad, la elección de 22 Diputados Locales de Mayoría y 14 de representación proporcional (plurinominales) será difícil para los partidos políticos y sus candidatos.

Convencer a los ciudadanos que acudan a votar por un Diputado Local en el Distrito correspondiente, será todo un reto.

Los partidos estarán obligados a presentar a sus mejores cuadros políticos para tratar de cosechar sufragios.

La lucha por el control del Congreso Local se dará entre el gobernante Partido Acción Nacional en la entidad y la mayoría de los municipios; así como MORENA que gobierna a nivel nacional y tiene mayoría en el Senado y Cámara de Diputados.

El PAN, que llevó al poder a Francisco García Cabeza de Vaca, hace más de dos años y logró la mayoría en el Congreso, desplazando al PRI, buscará repetir la historia.

Se juega mucho en ésta elección intermedia, pues perder el Congreso Local sería  grave políticamente. 

Y MORENA, buscará dar otro golpe político, le urgen más Congreso Locales para avalar reformas a la constitución a nivel central.

Además de que una posible victoria en el parlamento tamaulipeco, le allanaría el camino para la gubernatura en tres años más.

El PRI, por su parte, corre el riesgo de terminar de desplomarse si no toma decisiones que le hagan remontar en ésta contienda local.

Actualmente, de las 36  Diputaciones Locales el PAN tiene 20, el PRI 11, el PANAL 2, el PMC 1, MORENA 1 y  el PVEM llegó con 1, pero se declaró independiente.

Se trata de una elección importante para los tres principales partidos, pero muy complicada.

Los partidos y los grupos de poder que los controlan, tienen un trabajo difícil y por tanto deben dar su mejor esfuerzo.

En el caso del PAN, seguro veremos un desmantelamiento del gabinete estatal para ir a las candidaturas en varios distritos.

E incluso ex alcaldes, ex diputados federales y ex diputados locales con buenos resultados y en el ánimo de la gente, podrán ir por los escaños.

Lo mismo ocurrirá con el PRI que tienen esa experiencia de haber gobernado la entidad y municipios grandes.

El enigma está en MORENA. No se sabe que jugarán, ni si se abrirán a la sociedad o aceptarán a expriistas o ex panistas resentidos o en desbandada.

Tiempo ideal para candidatos buenos, de peso completo.  Amiguismos, compadrazgos, familiares, nueras, yernos, amantes, socios, etc., serían desastrosos.

Veremos pronto, a los cuadros. Pasando la navidad y año nuevo, allá por el día de Reyes, empezarán a abrirse con más seriedad.