Bajos instintos
Por: Luis Armando Vargas Torres | 2017-11-13 01:16:01

Vaya que esta semana a los políticos, aprendices y vividores les brotaron sus más bajas pasiones, empezando con los priístas, se les atrincheraron los cenopistas en el “cuartel de la liga de la justicia” como ellos le llaman. Encabezados por su caudillo Benjamín García Marín “el divino”.

Argumentan ser la principal fuerza de Nuevo Laredo. Nunca han sido bien ponderados, ellos luchan por un PRI democrático, actúan como verdaderos izquierdistas, añorando el regreso del nacionalismo revolucionario que creó el distinguido Neolaredense Salvador Carmona Amorós.

Inusual desde la escisión del grupo priísta corriente democrática de los 80’s. Que pretendió registrar a Cárdenas como precandidato, y cuando la estructura se lo impidió demandó públicamente que se respetaran los estatutos del PRI. Finalmente Cuauhtémoc Cárdenas fue expulsado de ese partido y con él salieron personalidades como Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y Ricardo Valero.

Esto sucedió en Nuevo Laredo nada más que en chiquito a nivel rancho chicharronero. Porque hay contendientes como Benjamín García Marín y otros del pasado como Pipo Peña que en el pasado se insubordinó. Eliseo Castillo Tejeda el que como presidente estatal del PRI casi perdió hasta la camisa y ahora compra en tendajo, no las tiene todas consigo debiendo remar a contracorriente.

Como que algo le aprendieron al español Rajoy cuando aplico el art.155 a los insurrectos. Así el CDE por igual aplicó su ley centralista contra cetemistas, cenopistas y los cenecistas del municipio

Platicando con inconformes que son todos, me dijeron palabras más, palabras menos que el meollo del asunto es que el grupo de algunos ex fantásticos, ahora fantasmas del pasado, no quieren soltar el partido, hablan de Pepe Suárez y su peón Viviano Vázquez. El motivo es porque intuyen negociaciones entre este grupo, Yahleel Abdala y Dorina Lozano, para facilitar una reelección tersa.

Se dice que Jahleel la única que podría hacer frente al partido en el poder ya no contendrá, pretendiendo poner una candidata a modo como Imelda Mangín Torre, para facilitar la reelección, por ello no permitieron la imposición del chavo-ruco Rafael Nolasco como presidente municipal del partido, por ser alfil de Jahleel. Eso comentaron los entrevistados ¡vaya usted a saber!

Lo cierto es que fue una operación fracasada la de Eliseo Castillo Tejeda y la cerrazón de Sergio Guajardo lo permitió. El PRI en Nuevo Laredo no tiene nada que ofrecer a su militancia y mucho para negociar muy a su estilo con el partido en el poder. No tiene canicas, su militancia está abierta a otras opciones como MORENA o candidatos independientes.